Sobre mí

Xavier Escolar No puedo hablar de un estilo determinado de fotografía, ya que pienso que cada motivo pide, en la mayoría de los casos, un tratamiento especial. Es cierto sin embargo, que cada uno adopta posibles “tics” que con el tiempo y la experiencia -nunca suficiente- hacen que el acto fotográfico sea más espontáneo y natural, sin que ello suponga, que se haga de una forma “automatizada”. Hay que diferenciar la automatización de la espontaneidad y la improvisación que un determinado motivo pueda pedir. Esto me permite concentrarme en el motivo y su entorno, procurando en lo posible, pasar a “segundo plano” lo que a técnica se refiere, dejando que sea un acto reflejo, teniendo en cuenta las limitaciones de la experiencia acumulada. La fotografía no es una ciencia exacta y así pues, se la tiene que amar y respetar al mismo tiempo, con sus virtudes e imperfecciones. La intención de mis fotografías, es la de reflejar las mismas sensaciones y sentimientos que me producen en el momento de hacerlas y sugerir al espectador la máxima información. Sin esta intencionalidad para mí el acto fotográfico no tendría sentido. Esto, sin embargo, requiere un tiempo de contemplación y reflexión para poder entender y asimilar lo que ocurre u observo y que, en definitiva, es lo que quiero comunicar. A veces es como si se tratara de un acto cinematográfico, otras veces la parte técnica y la información se cruzan “ipso facto”; necesito tiempo para poder ambientarme con el motivo, o si son personas, también ellas necesitan tiempo para adaptarse al fotógrafo. En definitiva, se ha de entender lo que estás fotografiando, al mismo tiempo, que debes saber como dejarte sorprender.