Es una pequeña travesura, que se consigue exponiendo de forma controlada a la luz, el papel fotográfico cuando está sumergido en el líquido revelador y después o justo en el momento que aparece la imagen durante el positivado, o al menos así se hacía antes, ahora se puede conseguir el mismo efecto digitalmente.
La imagen aparece con partes en negativo, consiguiendo un contraste elevado y una estética “surrealista”. Si bien no es recomendable abusar de este efecto, lo cierto es que según en qué temas, puede resultar muy estético, aunque no siempre es fácil conseguir el resultado deseado, sobre todo con el proceso analógico. La imagen de ejemplo fue positivada manualmente y pertenece a la serie La ciudad malherida
FX ESCOLAR
FOTÓGRAFO
